11 Oct 2005

En El Diario de Lugo desde 1908 non o veredes, pero...

Lodo detiene ayuda
Aldeas de Tecpán, Chimaltenango, no reciben alimento porque hasta ayer permanecían aisladas
Por: Lorena Seijo
Chimaltenango por Luís Echevarria para Prensa Libre
El miércoles último, el río se desbordó y arrastró el puente que comunicaba con Chichoy

Igual que Chichoy, otras siete comunidades permanecen a la espera de que la municipalidad local, el Gobierno o la providencia les ayude a reconstruir los dos puentes que el río se llevó, lo cual impide el acceso.
“Ya no tenemos qué comer. Las tres tiendas de la aldea están vacías”, relató Rufino Guarcax, representante del Consejo de Desarrollo de Chichoy.
Siete kilómetros de caminata con el barro hasta la rodilla, arriesgando la vida sobre los cuatro troncos que cruzan el río desbordado, es el camino que los habitantes de esta aldea tendrían que recorrer para llegar hasta los víveres que les han donado.
Seis picops repletos de ropa y alimentos esperan en la carretera de Tecpán a que abran el camino. Vienen de la parroquia Belén, zona 7 de Mixco, con toda la buena voluntad de contribuir, pero la naturaleza no se los permitirá.
Son las 15 horas y comienza a llover de nuevo. El nivel del lodo crece y el río corre con más fuerza.
“Hemos pedido al Ejército un helicóptero para poder lanzar ayuda desde el aire, pero el cielo sigue cerrado”, dice Romelio Cuá, alcalde de Tecpán. De momento tienen a dos mil 400 personas albergadas, pero muchas van a sus hogares cuando disminuye el agua.
“Los que más nos preocupan ahora son los que permanecen aislados. Si sigue lloviendo, no sé qué vamos a hacer”, lamentó.

Esfuerzo: Hay tractores, pero no gasolina
Habitantes de Tecpán han puesto al servicio de sus vecinos los tractores que les sirven para trabajar.
“Lo más importante es poder abrir los caminos, pero los tractores se quedan sin gasolina y la gente tiene que ir a buscarla a pie entre la montaña”, cuenta Alejandro Serech.
En los momentos en que el clima lo permite, comienzan a abrir el paso, pero todo el esfuerzo se viene abajo con el siguiente aguacero.
Los más pequeños esperan con paciencia en los caminos ver llegar el camión con ayuda.



Que no los desamparen
Ayuda empieza a llegar con dificultades a los sobrevivientes de Stan
Por: Lorena Seijo, Claudia Munaiz, Coralia Orantes
Labregos pedindo axuda. De Jorge Castillo para Prensa Libre

Después de ocho días de lluvia ininterrumpida, ayer salió el sol, y con él llegó parte de la ayuda a los damnificados por la tormenta tropical Stan, que cobró la vida de cientos de guatemaltecos. Los sobrevivientes piden al Gobierno que no los desampare y que les tienda una mano para salir adelante.
En Tacaná, San Marcos, los primeros contingentes con comida y medicinas ingresaron por la frontera con México. En horas de la tarde, helicópteros estadounidenses llegaron a la comunidad con más ayuda.
Mientras, en Ixchiguán, otra comunidad afectada, los vecinos se concentraban frente a la municipalidad, para reclamar apoyo del alcalde. Un funcionario edil se encargaba de anotar los problemas de los aldeanos. “No podemos entrar a nuestras casas, se cayeron y no tenemos agua”, lamentó Noemí Morales, de la aldea Villa Hermosa.
Necesitan más alimentos
En Santiago Atitlán, Sololá, unos dos mil 500 damnificados también comenzaron a recibir atención. “Quiero volver a Panabaj, pero perdí mi casa, a mis tres hijos y a mi esposo.
No sé qué hacer”, dijo Josefa Icaj, quien permanece en un albergue con las piernas fracturadas.
“Ha llegado frijol, maíz, agua y ropa desde el domingo, pero aún hace falta mucho más”, aseguró Mateo Ratzán, maestro de 31 años.
En Chimaltenango, la historia era otra: afectados de siete aldeas de Tecpán continuaban ayer sin recibir socorro.
Las comunidades quedaron incomunicadas, y eso impide que llegue la ayuda. Si el tiempo mejora, mañana, un helicóptero del Ejército podría sobrevolar el lugar y llevar víveres.

Frustración en la costa sur
En la costa sur, los damnificados están desesperados. “Lo hemos perdido todo; el agua se ha llevado nuestras cositas, que con tanto esfuerzo nos costó hacer durante tanto tiempo”, exclama con la voz quebrada por la desesperación Juan Sagastume, de Escuintla. Como él, cientos de personas temen por su futuro, y piden al Gobierno que no los desampare.
Víctor Hugo Palma, obispo de la diócesis de Escuintla, pidió a la población calma y colaboración entre unos y otros, para no permitir que la ayuda que está llegando a las comunidades sea mal utilizada.

Prioridades: Larga lista de necesidades
Los sobrevivientes de Stan necesitan con urgencia comida, frazadas y medicamentos. Sin embargo, en el mediano plazo requieren:
Facilidades para reconstruir sus casas y recuperar sus cosechas. Algunos poblados deben ser reubicados.
El ofrecimiento de techo mínimo les parece insuficiente, y no resolvería el problema.
También solicitan la construcción de puentes y reparación de la red vial.

Seguridad para furgones
La Policía Nacional Civil (PNC) está dando seguridad a los furgones que transportan ayuda a las zonas afectadas.
El vocero de la PNC, Carlos Caljú, indicó que, por orden superior, están suspendidos los descansos, las vacaciones y los permisos, mientras dure la emergencia, para dar seguridad a la población.
“Tenemos un plan de seguridad ciudadana en lugares como Atitlán, Sololá, y San Marcos, pues hay viviendas despobladas por las lluvias, y esto lo podrían aprovechar los delincuentes”, añadió.
Comprarán terrenos
El Fondo Guatemalteco para la Vivienda (Foguavi) comprará lotes para quienes perdieron sus casas en la tormenta Stan.
Para ello, ha convocado a los propietarios de terrenos con servicios básicos o lotificaciones urbanizadas en Guatemala, Chimaltenango, Retalhuleu, Quetzaltenango, San Marcos, Sololá y Totonicapán, entre otros, para que presenten ofertas, y así permitir que los damnificados puedan adquirir lote y, más tarde, casa.

Aflora cementerio
La erosión provocada por las intensas lluvias originó que un cementerio clandestino saliera a flote. Lo denunciaron a la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) pobladores de la aldea las Nubes, San Martín Sacatepéquez, Quetzaltenango. Las osamentas humanas aparecieron en un predio. La PDH presentó ayer denuncia en el Ministerio Público.

Estadísticas
Recuento oficial hasta ayer a las 21 horas:
652 muertos
99 heridos
577 desaparecidos
136 mil 609 personas afectadas
107 mil 833 personas albergadas
5 mil 352 casas dañadas
1,478 viviendas destruidas
515 comunidades afectadas
316 planteles educativos afectados

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